NUESTRA HISTORIA

El Colegio Adenauer fue creado en el año 2007 por la iniciativa de Don Pedro Toro Montecinos, ciudadano Chileno Alemán, quien quiso crear una institución de calidad educativa sin fines de lucro para los niños y niñas de su querida comuna Melipeuco, de donde son sus mejores recuerdos de niñez y adolescencia. El nombre “ADENAUER” se debe en alusión al primer presidente de ese país.

La construcción del Colegio Adenauer fue en base a mucho sacrificio y capitales propios, comenzando con 4 salas para impartir clases de primero a cuarto básico y una sala para Kinder y Pre-Kinder.

A comienzos del año 2010 se unieron a don Pedro, un grupo de jóvenes interesados en crear un  proyecto educativo bilingüe en donde se pudiera impartir el idioma inglés, creando nuevas posibilidades de una educación más propia a las exigencias del mundo actual, tomando la administración del colegio, comenzando a trabajar haciendo crecer este tremendo proyecto educativo.

Se construyeron nuevas salas alcanzando así hasta 8º Básico, proyectándose a crear Educación Media y Educación de adultos, programa PIE, sala de música, laboratorio de computación y auditorio.

En el año 2012 se creo la Educación Media, comenzando con 1º y 2º Medio para posteriormente en el año 2013 partir con una Carrera Técnico Profesional de “Servicios Hoteleros” dando con esto una herramienta de educación que les permitiera a los estudiantes obtener un titulo técnico con el que pudieran desarrollarse y desempeñarse en distintas áreas de Hoteleria, Turismo, Montaña, Cocina y muchas áreas que abarca esta carrera.

A comienzos del año 2014 cuando se proyectaba la creación de un centro de eventos para los estudiantes de la carrera “Servicios hoteleros”, y que  tuvieran una fuente laboral a demás de un gimnasio, para lo que se gestiono la compra de un terreno aledaño al recinto el cual se adquirió para este fin, lamentablemente sufrimos de un siniestro que acabó con gran parte de la infraestructura e inmobiliario del establecimiento.

Este siniestro no solo afecto a los sostenedores y creadores del colegio, sino que también a los estudiantes y apoderados del establecimiento, creando una incertidumbre de lo que vendría mas adelante.

Con la ayuda de Dios, quien nos entregó la fortaleza necesaria para poder levantarnos y seguir adelante, golpear puertas, buscando ayuda y comenzar nuevamente la reconstrucción de la infraestructura y de los sueños de toda la comunidad educativa, recibiendo en primera instancia el apoyo más importante de todos, que fue el de nuestros apoderados, quienes siguieron con nosotros a pesar de todo, trabajando para reunir fondos y  comenzar de nuevo.